La partida


Valor de las piezas

Las torres, caballos, alfiles, damas y peones tienen diferentes formas de mover. Una dama puede hacer todo lo que una torre, y más. Una torre con la ayuda de su rey puede dar jaque mate al rey enemigo en un tablero vacío, mientras que el alfil o el caballo no pueden.

No sorprende entonces aprender que una dama se considera superior a una torre, que a su vez suele tener un valor superior a alfil o caballo. 

Cambio de piezas

Saber cuándo conviene cambiar piezas es más complicado de lo que parece. Como principiante es frecuente realizar grandes masacres de piezas para simplificar la partida, pero con el tiempo aprenderás a respetar y a mimar tus piezas y solamente cambiarlas o sacrificarlas en el momento adecuado. El cambio no es puramente un cálculo numérico, pues entran en juego ideas posicionales y dinámicas que hay que considerar. Un cambio nunca es equilibrado aunque lo parezca y por eso no siempre es fácil de valorar.

Fases de la partida

A la hora de analizar una partida, ésta se suele dividir en tres fases:
  • Apertura, cuando los jugadores colocan sus piezas en posiciones útiles para la próxima batalla. Cuando vemos a jugadores experimentados hacer estas primeras jugadas de forma casi automática es porque los comienzos de las partidas se repiten muchas veces y ellos saben de memoria que consecuencias puede tener cada una de las posibles jugadas. Las aperturas no responden a una secuencia única y lineal de jugadas sino que se parecen más a una ramificación, en la que cada jugador va eligiendo las variantes (líneas) que más le favorecen o que más le convienen a su tipo de juego.
  • Medio juego, la fase más impetuosa del juego, los jugadores han desarrollado sus piezas, las piezas se encuentran y existe mucha tensión.
  • Final, cuando la mayoría de las piezas están fuera del tablero, los reyes suelen adoptar un papel más activo en la lucha y la promoción de un peón es a menudo un factor decisivo. Es el momento de ser precisos.


Táctica y estrategia

La estrategia en el ajedrez consiste en establecer y lograr metas a largo plazo durante la partida, por ejemplo, organizar correctamente las piezas propias, mientras que la táctica se concentra en la maniobra inmediata. 

Estas dos facetas del pensamiento de ajedrez no pueden separarse, porque muchos objetivos estratégicos se logran con el apoyo de táctica, mientras que las oportunidades tácticas que se basan en la anterior estrategia de juego. 

Las oportunidades tácticas aparecen de manera natural en una posición estratégicamente superior.

Control de tiempo

Además de los juegos informales, sin más límite de tiempo que la paciencia de los propios jugadores, el ajedrez también se juega con un control de tiempo, en su mayoría por jugadores de club y profesionales. Te contaremos algo sobre las diferentes duraciones de las partidas y algunos consejos para jugar con reloj.


Dónde jugar

Toda la teoría de ajedrez está muy bien, pero lo más importante es jugar. El juego sin el estudio convierte al ajedrez en un juego de azar en el que las venturas y desventuras se presentan accidentalmente (o más bien eso es lo que nos parece), pero el estudio del ajedrez sin la práctica lo convierte en una afición estéril.